Halloween es un culto de origen celta al dios Samain, que significa víspera de los muertos. Ellos realizaban sacrificios humanos y de animales, se dedicaban a la astrología y a la adivinación, sus sacerdotes se llamaban druidas. El 31 de octubre era para ellos el último día del año, fecha en la cual realizaban este culto a su dios Samain

Para ellos era una noche de miedo y terror. Encendían fogatas intentando comunicarse con los espíritus de los muertos, para ofrecer sacrificios, los sacerdotes recorrían la aldea extorsionando a la gente para que les dieran algo para el nuevo año, de lo contraria le harían daño. Uno de los ritos en el sacrificio de las personas era la de la cabeza cortada la que se simboliza con la calabaza agujereada.

En nuestros tiempos los Satanistas también celebran el “culto a los muertos” realizando sacrificios de humanos o animales, es por eso que en estas fechas miles de niños desaparecen en diferentes partes del mundo siendo víctimas de esa “celebración”

De esta manera, quienes celebran el HALLOWEEN enseñan a los niños a pedir por las casas o de lo contrario les desearan un mal. HALLOWEEN representa en toda su simbología “terror o maldad”. Si queremos adoptar costumbres extranjeras que sean las buenas, que entreguen valores éticos, morales y cristianos. ¿Dejarás que tus hijos participen de esto?

Dios te Bendiga